El ambiente en el restaurante era el típico de una tarde cualquiera. El suave murmullo…
El sol de mediodía castigaba implacablemente la llanura agreste, convirtiendo la carretera de tierra en…
El sol caía sin piedad sobre la pista de aterrizaje privada. En medio de un…
El sol comenzaba a descender sobre el árido paisaje, tiñendo las montañas del horizonte con…
El ardiente sol golpeaba el asfalto mientras el olor a carne a la parrilla inundaba…
Una mañana sofocante y un trabajo humilde El sol ardía sin piedad sobre el árido…
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Los golpes de la vida te enseñan a ser más comedido, ora a Dios y así la caída no sea tan fuerte para que te levantes.
Excelente estrategia de humanidad de la profesora, digno de imitar. Soy docente jubilado
El artículo leído es aleccionadora, me gustaría leer otras similares, muchas gracias por publicarla completa, bendiciones